martes 3 de noviembre de 2009

Gratitud

De pronto he comprendido: las casas
son como los corazones de quienes las habitan.

En algunas siempre somos bienvenidos,
en otras nunca hay sitio para nadie

(no depende del espacio,
sino de su distribución).

miércoles 28 de octubre de 2009

Parque del Retiro

You might ask, for example, why someone takes a shower. You shower because you feel dirty. You aren't inspired purely because you have clean clothes in your closet. We might say that the basic goodness is like the clean clothes in your wardrobe. It's great to know they are there, but it's not always enough motivation to get you to shower. The dirt is what really makes you want to clean up.
Chögyam Trungpa Rinpoché, Smile at Fear: Awakening the True Heart of Bravery

En nuestro lugar de origen, el apego hacia familiares y amigos fluye como agua,
el odio hacia los enemigos nos consume como fuego
y la oscuridad de la ignorancia, que nos hace olvidar qué hacer y qué evitar, se acrecienta.

Abandonar la tierra natal es la práctica de los bodhisattvas.
Guielse Thogme, Las treinta y siete prácticas de los bodhisattvas (traducción Mª. Jesús Hervás, Grupo Padmakara)


El sol calienta pidiendo permiso
desde su pequeña altura (es otoño).

[Para abandonar la tierra natal primero hay que tenerla bajo los pies.
Para alzar el vuelo
es imprescindible mirar antes las nubes desde abajo.]

Frente al Palacio de Cristal
el agua cubre los árboles rojos hasta las rodillas.
Me pregunto si el cisne negro
es el mismo que el de mi infancia.
Ya no hay que saltar de losa en losa
para atravesar la gruta
(pero el suelo sigue cubierto de limo).

[Para sentir el viento en la cara
hay que dejar primero que la mojen las lágrimas por la partida.]

Nostalgia por la tierra que dejo atrás,
nostalgia por la inmensidad del cielo.

lunes 26 de octubre de 2009

Invitado: Rainer María Rilke (traducción de Paco G. Cueto)

Señor: es tiempo ya. El verano fue grande.
Sobre los relojes de sol posa tu sombra
y desata los vientos sobre las llanuras.

Ordena que maduren los últimos frutos,
concédeles aún dos cálidos días,
empújalos a su sazón, procura
al vino áspero su última dulzura.

El que no tiene casa ya no habrá de alzarla.
El que ahora está solo, solo seguirá por largo tiempo,
largamente velando, leyendo, escribiendo cartas,
y aquí y allá caminará inquieto
por las avenidas donde se arremolinan las hojas.

viernes 9 de octubre de 2009

Yo soy el feliz marinero
que llega a veces a tu puerto
a saciar su sed de agua dulce

y luego vuelve a la mar.

domingo 4 de octubre de 2009

Otoño en Madrid

Me detengo y veo las hojas de los plátanos
que caen despacio,
doradas,
de dos en dos,
de tres en tres,
sobre el asfalto de la plaza.

Y a dos palomas que alzan el vuelo.

domingo 27 de septiembre de 2009

Tiendo la colada y me sorprendo bailando
con la música de la radio.
«Ahora sí. Ahora sí que estoy en casa»,
pienso.
Huele a suavizante,
giro sobre mí misma.
Como pistachos y me acuerdo de mi madre,
de la mesa del comedor,
de las tardes de invierno.

miércoles 23 de septiembre de 2009

Zapatero a tus zapatos

Hago una pausa en mi labor.

«No soy responsable de tus sentimientos,
ni de tus emociones,
ni de tus palabras,
ni de tus actos»,
pienso con tristeza
(me hago responsable de mi tristeza).

Me miro las manos, miro mi taller
y vuelvo a mis zapatos

sábado 19 de septiembre de 2009

Tengo hermanas

Para Chryssoula, Michelle, Bärbel, Maghi

Como quien, después de tanto tiempo sin vernos
—«hola no te acerques estoy acatarrada»
le he dicho,
«me da igual», ha respondido ella—
me abraza con alegría.

O quien me recibe después de un largo viaje
y me ofrece todo lo que tiene
para cenar
y palabras sabias.

O quien, sin conocerme, pregunta, escucha
y cuenta
para terminar riéndonos, tarde en la noche, a carcajadas,
de nosotras mismas —y de los hombres,
por supuesto—.

O aquella con quien he cruzado un puente de piedra
—sin retorno—,
sirve té verde y comparte
su comida y confidencias
hasta que ambas estamos mareadas de tanto hablar.

Tengo suerte,
tengo hermanas.


Velo toda la noche
escuchando,
viendo.

Escribiendo.

Y deseando a veces
desconocer lo que sé
—pero no hay marcha atrás—.
Si eres buen actor podrás engañar a los demás,
si no eres buen actor sólo te engañarás a ti mismo.
Y si ni siquiera te engañas a ti mismo,
sólo engañarás al diablo.
(de
La linterna roja, guión de Ni Zhen)

Y es tan triste verte engañando al diablo,
pobre diablo.

lunes 14 de septiembre de 2009

Solo quedan mariposas amarillas en el jardín,
el resto se las ha llevado el viento
—se han marchado con viento fresco,
literalmente—.

miércoles 2 de septiembre de 2009

Madrid de madrugada

Llego a casa en un taxi en el que sonaba una guitarra eléctrica por la radio
y escucho la música barroca de guitarra que me has mandado
mientras yo venía
—feliz y libre, después de tantos días—
en el taxi escuchando la guitarra eléctrica.

martes 11 de agosto de 2009

Señales

Suele haber ciertas señales:
percibir el hedor bajo el perfume,
ver el mar boca abajo
son algunas de ellas.

No darse cuenta de que todo el dolor
es dolor autoinfligido
—que podíamos habernos marchado
en aquel momento en vez de esperar
a que el daño echara raíces;
que podíamos haber acogido el daño como un regalo y no fuimos capaces—
es otra.

Pero la señal definitiva suele ser
—la experiencia lo dice—
dejar de verse hermosa,
descubrir que el espejo, aunque dorado, está definitivamente sucio.

Ese es un día perfecto para despedirse.

Y si no lo hicimos (por pura cobardía)
y seguimos intentando creer en la apariencia
(aunque quizá, pienso ahora, fuera simplemente
incredulidad, asombro),
y la bomba explota bajo la almohada
rompiendo en pedazos el espejo

qué alivio las plumas en el aire, tan blancas, tan livianas,
y ver, en nuestro propio espejo,
que todo era mentira,
que nuestra belleza sigue intacta.

lunes 10 de agosto de 2009

Como tantas otras veces,
me quedo con los ojos abiertos hasta tarde:
me muero de sueño y no quiero dormirme,
no me gusta nada lo que me espera mañana.

Al final me duermo de puro cansancio
(no hay ángeles esta madrugada que me consuelen)
pensando en que mañana debe llegar y pasar
para que llegue otro mañana que pasará también
hasta que llegue otro mañana.